miércoles 22 de febrero de 2012

OLVIDO

Alcides nunca pudo olvidar aquello que tanto daño le habia hecho en el pasado; si tan solo hubiera recordado la enseñanza que le dejó la historia hubiera sido otra.


miércoles 15 de febrero de 2012

COMPRENSION

Alejandra comprendió con los años que la gente no cambia, solo que aprende a mentir mucho mejor.

miércoles 8 de febrero de 2012

DISCAPACIDAD

Mauricio se encontró de repente con una miserable cuota de poder, y se convirtió en un discapacitado porque la soberbia lo afectó.

miércoles 1 de febrero de 2012

PERESPECTIVA

Salustiano no estaba muy conforme con lo que había conseguido en su vida; hasta que se detuvo a pensar un instante y observó que para llegar donde estaba tuvo que comenzar desde donde arrancó.


miércoles 25 de enero de 2012

MISTERIO

Estaba tan borracho que nunca supo que ocurrió con esa última botella dentro de la casa.

miércoles 18 de enero de 2012

ENVIDIA

Era tanta la envidia que habitaba en su alma que no le indigestaba lo que comía sino lo que veía comer a los demás.

miércoles 11 de enero de 2012

ARTIFICE

Verónica siempre sostenía que no se puede hacer absolutamente nada para cambiar el destino, sin embargo siempre observaba para ambos lados antes de atravesar la calle.

miércoles 4 de enero de 2012

AUTODIAGNOSTICO

Ludmila llegó a la conclusión de que sufría de depresión, sin evaluar la gente que la rodeaba.


miércoles 28 de diciembre de 2011

LA MARIONETA DE TRAPO

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo, y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva, pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundo de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás se duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate… 

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón… Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.

A los hombres, les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo...

Autor: Gabriel Garcia Marquez


miércoles 21 de diciembre de 2011

ABURRIDO CRONICO

Claudio se hallaba tan acostumbrado a la monotonía de su vida que no le interesaba ningún tipo de distracción; con ello descubriría que era un aburrido todos los días.

miércoles 14 de diciembre de 2011

VEJEZ

Se dió cuenta que estaba viejo cuando se emocionó al ver una paloma intentar guarecerse de la tormenta y morir en el intento.


miércoles 7 de diciembre de 2011

CADA CASA UN MUNDO

Desde afuera se veía una casa cualquiera como hay millones; al ingresar había un mundo único.